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La danza de Stephanie Janaina junto a Nicolas Jaar

“Improvisar es un cuerpo en resistencia en busca de espacios de libertad”

El pasado jueves 8 de noviembre, pudimos disfrutar de la actuación de la bailarina y coreógrafa Stéphanie Janaina en colaboración con el músico Nicolas Jaar. ¡miércoles! Es el proyecto que unen a estos dos artistas y que nos dejaron con el corazón en un puño. Además de un imborrable recuerdo para el espíritu.

Acudimos con la mejor de las predisposiciones. Dejarnos sorprender y dejar que el espectáculo nos planteara preguntas. No esperábamos nada determinado. Y así sucedió, modificando a todos los que allí nos encontramos con Stéphanie y Jaar. Podemos concluir con la certeza de que su performance nos cambió. Saliendo de la sala con una experiencia vivida que nos haría diferentes. ¿Por qué? Eso solo nos lo podrían desvelar Stéphanie o Nicolas. Por ello hemos contactado con la artista mexicana para mantener una charla y poder averiguar de primera mano cómo llegó a colaborar con Nicolas Jaar, qué nos quisieron transmitir y por qué no, si fue satisfactoria.

Podremos conocer con más profundidad a esta coreógrafa con estudios de danza, artes plásticas y cine. Con varios proyectos caracterizados por una búsqueda en cómo se manifiesta la fragilidad entre exposiciones como la resistencia, la violencia o el desplazamiento. Proyectos como la del Festival 4×4, la Biblioteca Itinerante de Coreografía, Pièce de Résistance (Resistencia Inmanente), laboratorios de investigación y creación escénica dirigidos a niños, adolescentes y adultos, etc…

Para ello, tenemos el honor de contar con un colaborador, un buen amigo como Eric Urriola. Profesor e Instructor. Licenciado en Letras, mención Lengua y Literatura Hispanoamericana y Venezolana, ULA. Tesista de la Maestría en Filosofía, ULA. Estudios de música en el Sistema Nacional de Orquestas Juveniles e Infantiles, Núcleo Guanare, y en el Nivel medio y Licenciatura de la Escuela de Música, ULA. Estudios de danza en los programas de extensión de  la Universidad de Los Andes y en la Fundación Compañía Nacional de Danza.

Estamos convencidos que entre Eric y Stéphanie van a conectar a las mil maravillas y nosotros encantados de ser espectadores de esta charla entre dos amantes y eminencias de la danza contemporánea y de las artes escénicas en general. La sección TheBeatCook amplia horizontes, traspasa océanos y conecta culturas para el disfrute de nuestros lectores.

Encuentro con Stephanie Janaina

Por: David Marín
Colabora: Eric Urriola

Eric: Nos gustaría comenzar esta entrevista por la pregunta fundamental de la actividad que nos une y que asomas en tu cuenta Vimeo: asocias el deseo por el silencio perfecto con el hecho de bailar, entonces, ¿qué es para ti la danza?

Stéphanie: El silencio no existe y toda danza se desvanece en el momento en el que es creada. Bailar es un acto íntimamente ligado a la sobrevivencia pero en si no es la danza lo que me interesa definir, son los cuerpos coexistiendo juntos en la diferencia lo que quiero visibilizar.

Eric: La palabra tiene un límite, también el sonido, la luz… ¿Cuál(es) es (son) lo(s) límites del cuerpo en la danza?

Stéphanie: Nunca he pensado en límites dentro del sonido, la luz o la danza. Las palabras son otra cosa, tienen límites porque tienen significados muy concretos pero la poesía no tiene límites a pesar de que algunas son hechas con puras palabras. La piel es el límite más claro o obscuro que tiene el cuerpo pero si pones el cuerpo en movimiento el cuerpo siempre se desborda.



Eric: Revisando tu trabajo se puede observar que la idea de ritmo está presente tanto en tu trabajo corporal como audiovisual. ¿Esa idea de lo rítmico como elemento constructor del discurso responde a una mirada tradicional o contemporánea?

Stéphanie: No lo sé, el Norte y el Sur definen lo tradicional y lo contemporáneo de maneras muy distintas. ¿Me escribes desde Venezuela con una mirada puesta en Europa o me escribes con la mirada viva de nuestros pueblos originarios?

Eric: Lo hago como un investigador y bailarín que mezcla la danza tradicional venezolana y la danza contemporánea.

Stéphanie: Sobre mi trabajo no estoy pensando en ritmos sino en el espacio, me interesa visibilizar los espacios que nos dividen, no para derrocarlos sino para potenciarlos. Al investigar ese “entre”, lo que se manifiesta y persiste es el sonido. Es el sonido que permite mirar los espacios que nos dividen desde otras perspectivas que espero nos lleven a entender y encontrar cómo podríamos coexistir juntos en la diferencia y el desacuerdo.

Eric: ¿Qué une tus propuestas como performer y coreógrafa?

Stéphanie: El cuerpo y el espacio, la coexistencia heterogénea de ambos.

 Performance es accionar, coreografía es el ejercicio de organizar los cuerpos. Tengo la esperanza en que si accionamos y nos organizamos colectivamente bailando– empezaremos a mirar cuerpos, no ciudadanos. Empezaremos a escuchar nuestros cuerpos y será mucho más ligero percibir nuestras diferencias como potencias, aprender a vivir juntos en desacuerdo y empezaremos a cuidarnos más. 

Eric: Refiriéndonos a la pasada actuación en el festival MIRA de Barcelona. ¿La catarsis final responde a una estructura general de la propuesta o fue producto de la improvisación?

Stéphanie: A esto tendríamos realmente que responder ambos (Nicolás y yo) pero toda decisión es improvisada al momento. Lo que experimentaron en Barcelona no fue lo que sucedió en San Cristóbal de las Casas, cada ¡miércoles! es diferente, cada ¡miércoles! se improvisa.

Eric: Como coreógrafa y performer, ¿cómo definirías la improvisación?

Stéphanie: Robándome las palabras de otros: AHORA como encabeza el Comité invisible y “afírmalo con fuerza y abandónalo con ligereza” como diría Peter Brook sumado a la idea fundamental de ¡miércoles! : “solidez es injusticia” con un toque del silencio del ezetaelene: “¿Escucharon? Es el sonido de su mundo derrumbándose. Es el del nuestro resurgiendo. El día que fue el día, era noche. Y noche será el día que será el día.”

Improvisar es un cuerpo en resistencia en busca de espacios de libertad.

Eric: ¿Cómo fue el proceso creativo para concretar la propuesta?

Stéphanie:  A esto tendríamos que responder ambos pero si partimos de la improvisación entonces espero nunca concretemos ninguna propuesta y sólo logremos estar juntas todas, cuantas veces sea necesario… hasta que no desaparezcan más cuerpos, hasta que dejemos de nombrar ciudadanos y empecemos a mirar cuerpos, hasta que la diferencia sea potencia y no una frontera. 

Eric: Gracias Stéphanie por el tiempo que dedicas a responder las preguntas. Agradecido con TheBeatcom y David Marín por permitirme la oportunidad de establecer contacto con tu trabajo y conocer un poco más de tu personalidad artística. Dejo el canal abierto para cualquier tipo de contribución en el futuro. Un abrazo.

La danza contemporánea no tiene un estilo definido ni uniforme. Es un género que se deriva en un sinfín de subgéneros que no atiende razones a ninguna técnica ni estilo. Existiendo muchas técnicas y estilos. Obviamente su transformación y adaptación son constantes. Ya sea de forma abstracta o narrativa, es complicado definir la danza contemporánea actual y como no, comprenderla. Es por ello que deseábamos acercarnos a una figura de primer orden como es Stéphanie Janaina. Para repasar su carrera, hablar del proyecto ¡miércoles! y de improvisación. Por supuesto, felicitarla por lo que en nuestra opinión ¡miércoles! es un 10. Tanto como propuesta artística como conceptual.

Agradecer a Eric Urriola por su experta intervención en la entrevista y sostener el guante lanzado para sucesivas colaboraciones futuras.

Solo cabe finalizar este artículo-entrevista con unas palabras de la entrevistada que definen muy bien por qué Stéphanie se dedica a la danza y por qué debemos ser respetuosos y cuidadosos los que trabajamos con las palabras:

“Las palabras tienen límites, como dice Eric en algún momento, por que las interpretamos y asociamos de maneras subjetivas y a veces se vuelven más grandes de lo que parecen o más pequeñas de lo que realmente son o peor aún, las omitimos y en la ausencia más peligrosas se tornan… nos enseñan a entender al mundo como si todo fueran palabras y probablemente por eso bailo, para transformar mi miedo a las palabras y buscar palabras más afiladas, más justas, más presentes, busco palabras-cuerpo por que en el Mundo que vivimos nos ahogamos tratando de unificar textos sin contexto.”